jueves, 2 de septiembre de 2010

Qué bonico es ser un moderno.

No somos tan altos, ni tan guapos, ni tan modernos.

Ponerte las faldas de tus abuelas, los bigotes de los soldados de Salamina, comportarse como uno más de la serie Skins.
Beber hasta reventar, mezclar, que es lo bonito. Mezclar con vodka, con tequila, con M, con coca. Cola. Con coca. Ína. Ponte de speed hasta las cejas. Báilate esta de MGMT.
Posando, que vienen los fotógrafos de Tilllate, esa página para nuestra generación sedienta de fama, donde puedes sentirte un famoso más fotografiado por paparazzi en tu disco in-die-gente de confianza.
A las 10 de la mañana a casa, con tu pijama de ositos, pero SHH! eso no lo sabe nadie.
Y sigues.
Escuchar temazos de rock indie, brit pop, brit rock, pop indie español y cualquier basura retro, que es muy IN. Llevando una camiseta de Led Zeppelin rota y nueve tallas más grande, grupo que seguramente no habrás escuchado jamás.
Colgarte absolutamente borracha de tus amigos homosexuales, poniendo morritos, dándote besitos, con las medias rotas y la misma cara que Kate Moss en su última fiesta, ese es el espíritu.
Cagarte en todo lo cagable mientras gritas, berreas, chillas, vestido como un idiota, bailando como un idiota, creyéndote el mejor porque conoces a cuatro pipiolos que te han metido en la sala por lista VIP.
Love of Lesbian, Madonna, La Casa Azul (Milkyway siempre será un grande), Dorian, Lori Meyers, Kooks, La Roux, Astrud, Hidrogenesse... Cambiando de grupos que escuchas según la moda del mes.
Beber en la calle, vomitar en la calle, tener sexo en la calle, caerte en la calle, hacerte fotos en la calle, ligar en la calle, destrozar tus sueños y tus rodillas en la calle.
Hablar de Fellini, de Belén Esteban y de Chomski.
Buscar un after para meterte la últimas rayitas que te quedan, de droga, de batería, de vida.


Nunca seremos tan guapos, ni tan altos, ni tan modernos.



martes, 24 de agosto de 2010

Qué cerca estás.

Después de 8 horas en un tren, he vuelto a Madrid.

Qué lejos queda ahora el mar y qué cerca mi propio microclima.

martes, 27 de julio de 2010

Felicidad.

“Happiness is like a butterfly: the more you chase it, the more it will elude you, but if you turn your attention to other things, it will come and sit softly on your shoulder…”– Thoreau

viernes, 16 de julio de 2010

Blue Bossa

Finalmente los muchachos llegaron a la ciudad
y todavía bailaban las chicas azules
al son del viento meciendo sus faldas de tulipán
jugando a que nunca fuera invierno,
anhelando el beso derrite bocas que suele dar el azar
soplando fuerte para fabricar olas
que vienen navegando el cielo y se alzan en el mar,
olas de colores de días impares.
No todos los susurros se producen en tu cama
ni todas las caricias serán polvo de estrellas.
Cualquiera puede conquistar el mundo con ira pero,
ya sabes que París es más bonito si se refleja en tu sonrisa.


Pares: Clara.
Impares: Prometeo.

miércoles, 30 de junio de 2010

x.

No, en realidad me equivoco.
El juego empezó antes, empezó con una palabra repugnante que no significa nada en absoluto, una palabra como:
Metástasis.
Menuda chorrada ¿y por qué no mamut?

sábado, 26 de junio de 2010

Felicidad en estado puro.



El juego se había puesto en marcha de nuevo. Felicidad en estado puro, bruto, natural, volcánico, ¡qué gozada! Era lo mejor del mundo. Mejor que la droga, mejor que la heroína, mejor que el costo, coca, crack, chutes, porros, hachís, rayas, petas, hierba, marihuana, cannabis, canutos, anfetas, tripis, ácidos, LSD, ¡éxtasis! Mejor que el sexo, que una felación, que un 69, una orgía, una paja, el sexo tántrico, el kamasutra, las bolas chinas. Mejor que la nocilla y los batidos de plátano. Mejor que la trilogía de George Lucas, que la serie completa de los Teleñecos, que el fin del milenio. Mejor que los andares de Emma Pill, Marilyn, la pitufina, Lara Croft, Naomi Campbell y que el lunar de Cindy Crawford. Mejor que la cara B de Abbey Road, que los solos de Hendrix. Mejor que el pequeño paso de Neil Amstrong sobre la luna, el Space Mountain, Papá Noel, la fortuna de Bill Gates, los tratos del Dalai Lama, las experiencias cercanas a la muerte, la resurrección de Lázaro. Todos los chutes de testosterona de Schwarzenegger, el colágeno de los labios de Pamela Anderson. Mejor que Woodstock y las rages más orgásmicas, mejor que los excesos del Marqués de Sade, Rimbaud, Morrison y Castaneda. Mejor que la libertad, mejor que la vida.

miércoles, 9 de junio de 2010

AGH!


Sí, seré una infantil porque me gusta saltar y dar vueltas debajo de la lluvia.
No, no me gusta el electro por mucho que bailéis todos como psicópatas cuando suena. Me parece ruido.
Sí, los modernos sois un panda de pijos sin nada mejor que hacer y con el ego por la nubes. Ya veréis cuando bajéis.
No, no me importa que me miréis mal porque entre al 8 y medio sin unos Vuitton, voy ahí por la música no para pasearme.
Sí, me gusta Lady Gaga y también el rockabilly, ¿y? no exploto por escuchar varios tipos de música.
No, no me parece "lo peor, tía" salir de cañas por Getafe.
Sí, me importa un carajo que seas un tipo súper maduro, porque no me gustas.
No, no me gustan los porros ni cogerme un súper pedo, por muy de moda que esté.
Sí, veo Chuck y no, no veo FoQ.
No, no soy súper de izquierdas ni súper de derechas porque la política del país me parece una mierda en vinagre.
Sí, quedar por la tarde para hablar de cosas "híper maduras" como la decadencia de Occidente me parece aburridísimo. Me gusta hablar de hombres, sí. Y de cosas mucho menos triviales, pero no SIEMPRE.
Y sí, me he leído tanto los libros de Crepúsculo como Las Flores del Mal. Y sigo viva.

Que me tenéis todos harrrrta.
Soy como soy. Os jodéis.