miércoles, 25 de abril de 2012

xx.

I remember one day when everything was fine.

martes, 20 de marzo de 2012

Be Bop A Lula


Bailar rockabilly como una loca en el salón de casa arregla todos los problemas.
Aunque si cayera el diluvio universal ya sería la bomba.

miércoles, 22 de febrero de 2012

2.0

Sí. Echo de menos a mi mamá, y todo lo que eso conlleva. Pero creo que por fin me estoy centrando. He necesitado seis meses para poner mi cabeza en orden, adaptarme al cambio, y encontrar una manera nueva de ver las cosas.

Sigue habiendo cosas que quiero cambiar. No me preocupo, estoy en ello. Pero ya no quiero volver a ser la que era. Ya no me obsesiona la idea de ser la Clara de antes. Esa Clara ya no me sirve. Quiero ser una nueva. Mejorada y distinta. Clara 2.0.

sábado, 24 de septiembre de 2011

Sábado

Es sábado y estoy viendo Drácula.
Prometo volver y contar todo lo que tengo queriendo salir en mi garganta.

viernes, 1 de julio de 2011

Días.

Hay días en los que enciendo un cigarro
y miro alrededor
y todo es tan triste
que no puedo soportarlo.
Y sonrío, pero no todo el mundo
me mira con la misma sonrisa.
Y sé lo que quiero
pero a veces
un lucecita se enciende
y no.

lunes, 30 de mayo de 2011

La palabra de siempre.

He dormido contigo seiscientas nueve noches.
Ya es hora de que te largues.

O al menos cállate. Déjame oír el ruido del filtro de la pecera,
la lluvia, que en verano huele mejor. Las vecinas.
Las conversaciones de mi hermana dormida
la música de mis sueños... Z... z... z...
sus ronquidos, si esa noche duerme conmigo,
los gritos de todos mis pensamientos, que se ordenan en cajitas, por colores, estaciones del año, de metro, tamaños y también alfabéticamente.
El perro que a veces ladra.
El calor, que suena y suena y duele.

Quiero escuchar. Apártate, déjame un sitio en mi cama.

sábado, 7 de mayo de 2011

Descubriendo poetas a medianoche.

Desventurados los que divisaron
a una muchacha en el Metro

y se enamoraron de golpe
y la siguieron enloquecidos

y la perdieron para siempre entre la multitud

Porque ellos serán condenados
a vagar sin rumbo por las estaciones

y a llorar con las canciones de amor
que los músicos ambulantes entonan en los túneles

y quizás el amor no es más que eso:

una mujer o un hombre que desciende de un carro
en cualquier estación del Metro

y resplandece unos segundos
y se pierde en la noche sin nombre.


Oscar Hahn.