lunes, 30 de mayo de 2011

La palabra de siempre.

He dormido contigo seiscientas nueve noches.
Ya es hora de que te largues.

O al menos cállate. Déjame oír el ruido del filtro de la pecera,
la lluvia, que en verano huele mejor. Las vecinas.
Las conversaciones de mi hermana dormida
la música de mis sueños... Z... z... z...
sus ronquidos, si esa noche duerme conmigo,
los gritos de todos mis pensamientos, que se ordenan en cajitas, por colores, estaciones del año, de metro, tamaños y también alfabéticamente.
El perro que a veces ladra.
El calor, que suena y suena y duele.

Quiero escuchar. Apártate, déjame un sitio en mi cama.

sábado, 7 de mayo de 2011

Descubriendo poetas a medianoche.

Desventurados los que divisaron
a una muchacha en el Metro

y se enamoraron de golpe
y la siguieron enloquecidos

y la perdieron para siempre entre la multitud

Porque ellos serán condenados
a vagar sin rumbo por las estaciones

y a llorar con las canciones de amor
que los músicos ambulantes entonan en los túneles

y quizás el amor no es más que eso:

una mujer o un hombre que desciende de un carro
en cualquier estación del Metro

y resplandece unos segundos
y se pierde en la noche sin nombre.


Oscar Hahn.

martes, 3 de mayo de 2011

Lost in Translation.

¿Me guardas un secreto? Estoy organizando una fuga de presos, y busco un cómplice.
Primero hay que salir de este bar, luego del hotel, luego de la ciudad y luego del país. ¿Estás conmigo?

miércoles, 27 de abril de 2011

Cita

"El corazón tiene más cuartos que un hotel de putas"

Gabriel García Márquez

viernes, 15 de abril de 2011

Happy Birthday Chaplin!



It's 16 and i'm in love.

lunes, 4 de abril de 2011

Sad

Ya no quiero hacer más tartas.
Si no son para ti, no son para nadie.

jueves, 17 de marzo de 2011

Por cierto, qué borde.

Ni lo comenté.

La verdad es que estoy en clase pero me apetece hablar de París.

Fui. Primero al aeropuerto de Barajas, temblando y con ganas de huir. En la cola de embarque estaba en el suelo, sin poder respirar, y sin poder llorar. De repente Alfredo se levantó, empezó a hablar por el móvil, y se le cayó. Se le cayó JUSTO EN MI CABEZA.
PLOC!
Y así, sin más, pude llorar. En 5 minutos agoté mis lágrimas y me subí al avión. Y no, no era para tanto. No es que me gustara en exceso, pero no estaba tan mal...

Y llegué, así, sin más. A las 8 y media de la mañana estaba en París. PLUM! Magia!
Fue increíble. Y no tuve ni meeeedia ansiedad!

Estuve una semana, y me dio tiempo a ir a Versalles y a Disney (sí, ¿qué pasa? me pueden gustar Maria Antonieta y Mickey a la vez).
Y la Tour Eiffel, y el Sena, y el museo de Orsay, y Montmartre, y los macarons... (imaginad una nube de amor en mi cabeza mientras digo esto).
Los detalles me los voy a ahorrar, porque fui con Alfredo, y no son cosas que quiera contar aquí, pero en resumen, fue brutal, me sentí como no me he sentido jamás, y creo que me gusta incluso más ahora que estoy en Madrid, y pienso en ese otro sitio, donde todo el mundo habla en francés :)
Me escaparía allí de vez en cuando, sí.