domingo, 17 de octubre de 2010

Lunes

Hoy empiezo la Universidad. Humanidades.
No lo voy a negar, estoy nerviosita ^^

martes, 5 de octubre de 2010

El sábado fue mi cumpleaños.


Bob Esponja.
Pocoyó.
Cofeti.
Globos.
Fotos.
Gente.
Pizza.
Ron.
Hospital.
Niños.
Sisha.
Humo.
Besos.
Michael.
Azotea.
Sueño.
Piñata.
ÉL.
Guitarra.
Taxi.
Cama.
Libro.
Pasteles.
Botas.
A oscuras.
Caricias.
Risas.
Timbre.
Colchones.
Mordiscos.
Azúcar.
Coca-cola.
Medias.
Acreditación.
Todos.
Happy Birthday.

Gracias de verdad.

domingo, 3 de octubre de 2010

Agorafobia.

Voy a hablar de cosas chungas.
Agorafobia.
La ansiedad, generalmente lleva a la agorafobia. Y eso es lo que me ha pasado. Desde hace un tiempo, no hago nada sola. Estoy constantemente nerviosa, no puedo salir de casa sin marearme. Como si todo diera vueltas a mi alrededor. Una nube negra que llueve encima de mi cabeza todo el día.
Lo primero que hago, como todo hijo de vecino, un día cualquiera es despertarme y levantarme de la cama. Y ahí empieza la guerra. Me autoevalúo: Buenos días, Clara, ¿cómo estás? ¿estás mareada? ¿tienes taquicardia? Y a veces sí, y a veces no. Tengo días y días. Pero por norma, sí. Me levanto ya con esa sensación rara de que ir a desmayarme. (Bieeeeen! Eso espera cualquiera de un día normal...¬¬)
Entonces hago cosas (estoy esperando que me digan en qué universidad entro, y hasta el día 14 no me dicen nada). Me ducho, recojo la casa, saludo a mi perro, miro el correo. Todo bien. Pero también tengo que salir a comprar. Y eso ya me cuesta más. Me armo de valor y voy al súper (está a unos 100 metros de mi casa), y todo me cuesta, me pesan las piernas, hay demasiada o muy poca luz (el caso es que suele molestarme), todo es raro, pienso: Clara, te va a dar un chungo, tienes una enfermedad rara y te va a dar un flis aquí en medio). Pero me concentro y sigo, compro y vuelvo. Volver siempre es más fácil.
Pongo la mesa, como, hablo con Loreto que vuelve del instituto, hablo con mi madre, recojo la cocina, me echo una siesta. Y después viene lo más duro. Alfredo. Mi novio. Trabaja todos los días de 9 a 6, y él vive en Madrid y yo en Getafe. Y después de salir hasta los cojones de su trabajo, tiene que aguantar que yo no soy capaz de coger la RENFE, y menos quedarme allí en Madrid, TAN LEJOS (nótese la ironía) toda la tarde. Y me siento fatal. No es justo. No se lo merece. No tiene porqué soportar que no sea capaz de salir de casa e ir yo a verle.
El caso es que el pobre es un santo y viene todas las tardes. Entonces estoy con él, y a veces incluso soy capaz de ir a dar una vuelta (cerquita de casa) con él. Algún día incluso he sido suficientemente valiente como para coger con él el Metrosur e ir a Parquesur a ver una película. Y ya. Mi vida se reduce a eso. Es lo más lejos que soy capaz de ir.
Después él se va, y yo me quedo en casa, preguntándome cómo he llegado a este punto, sintiéndome inútil y estúpida porque me da miedo hacer lo que antes más me gustaba. SALIR. Hace un año y medio yo no paraba en casa. Me gustaba ir en metro a ningún sitio mirando a la gente, perderme en cualquier parte de Madrid, enamorarme de otra calle perdida. Y ahora no puedo.
Y pienso que si mi vida va a ser así siempre, va a ser un asco enorme.
Y pienso que no es justo para mis amigos.
Y pienso que no es justo para mi familia.
Y pienso que no es justo para Alfredo, que además no se hace ni una mínima idea que la rabia que me da haberle conocido hace 4 meses, cuando yo ya llevaba 8 con este bicho metido en mi cerebro sin dejarme vivir. Porque sí, estará enamorado de mi, pero si le gusto así, le hubiera encantado la Clara de antes. Era como la que soy ahora, pero con más ganas. Le hubiera enseñado todos mis rincones favoritos de Madrid, que me siguen gustando, pero no puedo llevarlo porque me da miedo salir. Nos hubiéramos ido ya a cualquier sitio en el primer tren. Me habría visto sonreír un millón de veces más, y no es egocentrismo, es que de verdad estoy más guapa sin sonrío.
Y tengo miedo. Miedo de que se harte. Miedo de no poder salir del punto en el que estoy. Miedo de seguir con insomnio, con ansiedad, con agorafobia, miedo a que esto me coma del todo y no tener ilusión por nada. Que al menos ahora soy capaz de autoconvencerme de que algún día seré capaz de superarlo. Miedo a salir, miedo a morir, miedo a vivir.

Esto no es tanto una queja como un desahogo, lo juro.


domingo, 26 de septiembre de 2010

Besos.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Encontrar.

El aire sabe a champiñones, y los días de lluvia, a melón.
Puedes probar mi sangre, es un bien común, como el agua.

Me satisfacen las bolas de navidad que caen y se rompen en cachitos muuuy pequeños, el ruido de los tacones en un pasillo, la comida que parece una cosa y sabe a otra, y los sombreros de copa.
Que te agrupe? Suena a que te meta debajo de una manta para protegerte de los leones violinistas que invaden el planeta.
Pero imagino que no es eso.

Por el palacio real me gusta fumar, beber café, escuchar música y gritar.

Vivo en ese palacio, pero es un secreto, y nunca te lo contaré.

Cómo quieres que te convenza?
La página de myheritage dice que me parezco a Peter Sellers, desvarío, soy mentalmente divergente y me como los días 23 del calendario.
Te convence?
Soy un encanto.





(Encontrado esto que escribí hace un par de años.)

domingo, 12 de septiembre de 2010

xyz.


Ohhhh Chihuahua!!

jueves, 2 de septiembre de 2010

Qué bonico es ser un moderno.

No somos tan altos, ni tan guapos, ni tan modernos.

Ponerte las faldas de tus abuelas, los bigotes de los soldados de Salamina, comportarse como uno más de la serie Skins.
Beber hasta reventar, mezclar, que es lo bonito. Mezclar con vodka, con tequila, con M, con coca. Cola. Con coca. Ína. Ponte de speed hasta las cejas. Báilate esta de MGMT.
Posando, que vienen los fotógrafos de Tilllate, esa página para nuestra generación sedienta de fama, donde puedes sentirte un famoso más fotografiado por paparazzi en tu disco in-die-gente de confianza.
A las 10 de la mañana a casa, con tu pijama de ositos, pero SHH! eso no lo sabe nadie.
Y sigues.
Escuchar temazos de rock indie, brit pop, brit rock, pop indie español y cualquier basura retro, que es muy IN. Llevando una camiseta de Led Zeppelin rota y nueve tallas más grande, grupo que seguramente no habrás escuchado jamás.
Colgarte absolutamente borracha de tus amigos homosexuales, poniendo morritos, dándote besitos, con las medias rotas y la misma cara que Kate Moss en su última fiesta, ese es el espíritu.
Cagarte en todo lo cagable mientras gritas, berreas, chillas, vestido como un idiota, bailando como un idiota, creyéndote el mejor porque conoces a cuatro pipiolos que te han metido en la sala por lista VIP.
Love of Lesbian, Madonna, La Casa Azul (Milkyway siempre será un grande), Dorian, Lori Meyers, Kooks, La Roux, Astrud, Hidrogenesse... Cambiando de grupos que escuchas según la moda del mes.
Beber en la calle, vomitar en la calle, tener sexo en la calle, caerte en la calle, hacerte fotos en la calle, ligar en la calle, destrozar tus sueños y tus rodillas en la calle.
Hablar de Fellini, de Belén Esteban y de Chomski.
Buscar un after para meterte la últimas rayitas que te quedan, de droga, de batería, de vida.


Nunca seremos tan guapos, ni tan altos, ni tan modernos.