No dejaré que el corazón siga dándome un vuelco así cada vez que oigo tu nombre...
Hoy ya no te quiero... (8)
domingo, 31 de agosto de 2008
miércoles, 20 de agosto de 2008
20 de Agosto
Actualizo para desahogarme.
Me gusta la sinceridad. Me gusta mucho, pero a veces duele tanto...
Mi mejor amiga y yo acabamos de hablar, y seguro que, como yo, todo el mundo crea imágenes en su cabeza de lo que escucha cuando le hablan.
Pues la imagen que tengo en la cabeza es horrible.
Se me clava como cien puñalitos por los intestinos, y un cuchillo jamonero en el corazón...
Triste.
Me gusta la sinceridad. Me gusta mucho, pero a veces duele tanto...
Mi mejor amiga y yo acabamos de hablar, y seguro que, como yo, todo el mundo crea imágenes en su cabeza de lo que escucha cuando le hablan.
Pues la imagen que tengo en la cabeza es horrible.
Se me clava como cien puñalitos por los intestinos, y un cuchillo jamonero en el corazón...
Triste.
viernes, 8 de agosto de 2008
jueves, 24 de julio de 2008
jueves, 12 de junio de 2008
Filosofía

Hola soy Sócrates. Pongo aquí una foto mía por si alguien no sabe qué cara tengo (o tenía). Me he tocado los cojones toda la vida, comiendo moussaka y tirándome a bellos efebos grieguitos.He llegado a la conclusión de que sólo sé que no sé nada. Y a todos los modernitos os va a parecer súper interesante la gilipollez ésta que deduje con 17 años en plena crisis existencial, y os vais a tirar medio bachillerato estudiando mi vida y mi filosófica manera de rascarme la entrepierna, porque me lo he montado súper bien y ahora soy más famoso que Jesucristo y Los Beatles juntos.
Ja-ja-ja (Risa malévola)
martes, 13 de mayo de 2008
Fútbol
Para mí, la vida es como un partido de fútbol.
Están los que juegan y los que se quedan en el banquillo.
Y por lo general, la gente se siente más afortunada si desde el primer partido comienza jugando, pero cuando una lleva toda la vida en el banquillo se da cuenta de que no es así.
El primer día, alguien decide que tú te vas a sentar ahí y vas a dedicarte a mirar. No creen que sirvas para jugar. Y tú te resignas y miras. Observas. A los jugadores, al público, al entrenador, al balón, al campo. Y te vas dando cuenta de sus puntos débiles. Ves de qué pie flaquea cada futbolista, cómo funciona el balón, cómo reacciona el público, dónde está el mejor césped del campo.
Y pasan los partidos, y tú sigues observando. Los demás no lo saben, pero estás aprendiendo de todos ellos. Al fin y al cabo, el resto de equipos van a seguir las mismas estrategias, la gente no es tan diferente. De vez en cuando, alguien te sorprende, pero no es lo común.
Y un día, deciden que ya vale, y te sacan a jugar. Y entonces tú juegas con ventaja. Llevas partidos y partidos mirando todo, mientras ellos sólo han visto el balón.
Y ganas, por supuesto que ganas.
Están los que juegan y los que se quedan en el banquillo.
Y por lo general, la gente se siente más afortunada si desde el primer partido comienza jugando, pero cuando una lleva toda la vida en el banquillo se da cuenta de que no es así.
El primer día, alguien decide que tú te vas a sentar ahí y vas a dedicarte a mirar. No creen que sirvas para jugar. Y tú te resignas y miras. Observas. A los jugadores, al público, al entrenador, al balón, al campo. Y te vas dando cuenta de sus puntos débiles. Ves de qué pie flaquea cada futbolista, cómo funciona el balón, cómo reacciona el público, dónde está el mejor césped del campo.
Y pasan los partidos, y tú sigues observando. Los demás no lo saben, pero estás aprendiendo de todos ellos. Al fin y al cabo, el resto de equipos van a seguir las mismas estrategias, la gente no es tan diferente. De vez en cuando, alguien te sorprende, pero no es lo común.
Y un día, deciden que ya vale, y te sacan a jugar. Y entonces tú juegas con ventaja. Llevas partidos y partidos mirando todo, mientras ellos sólo han visto el balón.
Y ganas, por supuesto que ganas.
jueves, 24 de abril de 2008
Yo soy curiosa
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