sábado, 1 de septiembre de 2007

All good things


Why do all good things come to an end?


Por qué?


Vuelvo a estar en Madrid. Pero no quiero estar aquí. Quiero estar lejos, exactamente a 600 km. Con la gente que este verano ha demostrado que me ve. Tal como soy.

Sobre todo una persona, que podría decir que es otra parte de mí. Una persona que ha sabido entenderme. Que me ha captado. Que me ha escuchado. Que me ha apoyado cuando estaba mal. Y que me ha animado cuando lo necesitaba. Ahora estamos a 600 km, pero yo la quiero igual.

Podría decir que se ha convertido en mi mejor amiga.

Sé que va a leer esto, y quiero que sepa que quizá las mejores cosas que he aprendido en mucho tiempo han sido de ella.

Espero que aún me quede mucho que que aprender de ti.

2 comentarios:

Beiña dijo...

Muchas Gracias Clara!
Yo también he aprendido muchas cosas de ti; lo que más, es haberme quitado un poco más de vergüenza hacia la gente.
Sabes que te quiero un montonazo, y que me tienes a 600km...
Tu también eres parte de mi, espero que estemos así de locas siempre!^^
Mi casa es tu casa ;)

Bruma dijo...

No habría preciosos reencuentros sin dolorosas despedidas. Parece simple, pero cuando te vayas, piensa en la proxima vez que vuelvas, que veas esos bosques preciosos, que percibas ese olor único, y que abraces a quien echabas de menos. Eso vale mucho, y quiza cuando lo tenemos a diario no lo valoramos en su medida.

Te comprendo Clara, parte de mi hogar está a 1000km, y tras 5 años viviendo asi aun me cuesta.

Un abrazo grande lleno de energia para tu retorno.