
Hablé anoche con mi almohada,
y me dijo que le gusta el olor de mi pelo.
Que las once y media no son horas de fumar
y que le molesta cuando tengo los dedos fríos.
Me dijo que mi mejores sueños no son los que yo creo,
sino los que tengo cuando llevo dos horas durmiendo
y por la mañana no puedo recordar.
Me dijo que no olvide quitarme el maquillaje antes de dormir,
y que cuando tengo problemas, mi cerebro pesa demasiado,
y le causa imsomnio y migraña.
También me dijo que quiere viajar,
a todos los lugares que aún no he soñado.
Y que mis pesadillas le dan miedo.
Anoche mi almohada me dijo que me quería,
pero sé que sólo lo hizo para hacerme feliz.
Porque yo lloraba. (Y lloraba plumas)
23/06/2007 Clara Hache